La tercera edad es una etapa de la vida en la que debemos poner mucha atención tanto en la salud
física, como en la salud
mental y socioafectiva.
La
actividad física en los adultos mayores
puede actuar sobre las tres vertientes y ayudarnos a vivir una vida más
sana, feliz y autónoma, siempre que la practiquemos con cuidado y atendiendo a nuestras características físicas y a nuestras necesidades particulares.
La actividad física nos puede ayudar a: